Reflexiones desde Donostia 2013 – Segunda entrega – El golpe en la mesa

Segunda entrega de mis pensamiento desde que estoy por San Sebastián. Si en el primer fascículo coleccionable pero no disponible en quioscos os hablaba de la paciencia que hay que tener, tienen o no tienen algunos, hoy os hablaré de lo que pienso de lo que ha sucedido con Bayona y Wert (entrega de premio, algunos se quejan de que deberían haberle hecho un desplante o criticarlo, otros piensan que ha hecho bien, …). Es una opinión personal, por lo que podeis estar de acuerdo o no. Y aceptaré ambas decisiones.

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La cuestión es que, para el que no se haya enterado, el pasado sábado, 21 de septiembre del 2013, le dieron el Premio Nacional de Cinematografía a Juan Antonio Bayona y el encargado fue el enemigo público número del cine español; el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert. La polémica surge porque el director, en vez de rechazar recogerlo (como algunos esperaban), negarle el saludo (lo que al final hizo Bayona) o que le pegara un puñetazo en la cara (alguno seguro que lo deseaba). Leyó una carta donde le soltaba indirectas al ministro. Algún periodista lo llaman “abroncar” y otro “ambiciosas y trascendentes palabras”. Para mi fue una correcta respuesta ante una difícil actuación pero esto no va a cambiar nada. Esto se quedará atrás y aquí no ha pasado nada. Hace falta dar un golpe en la mesa y nadie se atreve.

En el sector del cine en España hay miedo. Mucho miedo. Miedo a que si haces algo destacable y negativo para uno u otro partido político, cuando estos estén en el poder, te torpedeen y te dejen sin trabajo (un ejemplo). Y no está la situación como para quedarte sin trabajo. Si haces eso, te tienes que ir del pais u olvidarte de trabajar. Porque vivimos en un pais donde la envidia y el rencor está a la orden del día, señoras y señores. Sí, suena todo muy apocalíptico pero esto es así. Nos hablan de otras cosas para que no veamos la realidad. Y la realidad es que el cine en España está en crisis. La burbuja cinematográfica ha estallado. Tanto en las salas exhibidoras como los que trabajan rodando películas. En la rueda de prensa de “Ayer no termina nunca” en el festival de Málaga de este año, Candela Peña dijo que lo que quería ella era trabajo y no premios. Oscar Jaenada comentó hace tiempo de que los premios no tienen ningún valor al cabo de los años. Recuerdo que en una entrevista en televisión reconoció que tras ganar el Goya por “Camarón” apenas recibió ofertas para otras películas. Eso fue hace seis años. Ahora está todo más jodido. Alex de la Iglesia fue presidente de la Academia de cine, intentó cambiar las cosas y no tuvo una gran experiencia, dejando el puesto. Tal vez sea que hay gente que no quiere que cambien el sistema. Tal vez haya gente muy influyente viviendo de esto y no quiere que el negocio se les acabe.

Con el tema de las subvenciones me cabreo bastante ya que aquí se ha dado subvención sin control a casi todo el mundo. Algunas ha merecido la pena pero otras muchos, ya sea por amiguismo o para luego pedirte favores, se ha gastado mucho dinero en porquerías mientras que otras pequeñas producciones han tenido que salir a flote con el dinero de sus bolsillos o que el equipo completo no ha cobrado. ¿ejemplo? “Stockholm”, película sencilla pero efectiva, no es un blockbuster pero se nota que en España se puede hacer buen cine con pocos medios. Por contra tenemos películas como “Sangre de mayo”, que tuvo un presupuesto de 15 millones de euros y no llegó a recaudar los tres millones de euros. ¿Ese dinero que se ha gastado se recupera? No. Desaparece y listo. Pues así os puedo poner una larga lista de films con el mismo caso. No ha habido control y ahora nos quejamos de que no hay dinero. Normal. Ahora no hay dinero y por lo tanto ha bajado el número de producciones españolas. España funciona así en todos sus ámbitos; si no tienes un enchufe, o eres muy muy muy bueno o lo tienes jodido, chaval.

Hablando de dinero, este fin de semana pasado fue uno de los de peor recaudación del año para la taquilla española. ¿Y es noticia? No. Es noticia que la número uno y dos (“Justin y la espada de valor” y “La gran familia española”) eran películas españolas. Eso es lo destacable. No que, entre las dos, lograran casi 1,2 millones de euros. La semana pasada “Asalto al poder” hizo ella solita algo más de un millón de euros. Una película. Pero eso no es la noticia. Y cuando se habla de “cine español” se omite que “Para Elisa” y “Omnívoros”, dos cintas españolas (no las he visto por lo que no puedo opinar si son buenas o no) han tenido una media este fin de semana de 282 euros y 137 euros respectivamente. ¿Eso no es cine español? Claro que es cine español pero ese “no interesa” de que se hable. Es mejor “no dar numeritos” y sólo ver la clasificación. Eso sí es “cine español”. Me consta que distribuidoras y grandes cadenas de cine españolas se han reunido en agosto para una posible bajada de precios en los tickets. Pero ahí se queda. Mucho palabrerío pero la gente no va al cine. No compran entradas, por lo que los cines tienen que hacer recortes y explotar más a sus empleados. Si no va gente a los cines, estos quitan pases, no traen copias o incluso cierran, por lo que las distribuidoras pierden dinero al no poder repartir sus copias. A lo que quiero llegar es que esto es como las piezas de dominó y si una pieza falla, el resto no cae, por lo que el negocio se fastidia.

Nadie se atreve dar el golpe sobre la mesa. Decir “¡Basta!” y poner las cartas sobre la mesa para solucionar esta grave crisis. Bajada del IVA, bajada de precios en las entradas, mejores promociones, las películas españolas que tengan alguna ayuda del estado que tenga un precio inferior, que tras cuatro semanas en cartel cueste menos comprar el ticket, etc. Hacer algo para solucionar el tema pero ya, no podemos esperar más tiempo. Todos saben que estamos mal pero miran hacia otro lado. Es mejor irte de festival, a las fiestas, todo pagado, disfrutar y mañana será otro día. Es muy fácil quejarse pero no hacer nada. Luego vendrán los lamentos, los lloros, los “¡ay, ha cerrado tal cine! ¡Yo iba a ese de pequeño!” pero te has tirado años sin pisarlo porque te lo has descargado o te has ido al preestreno o pase de prensa. No estoy acusando al espectador, ya que yo hago lo mismo. Acuso más arriba. Señalo a las distribuidoras, salas de cine, ministerio de cultura y les digo “o haceis algo o esto se va a la mierda. Habeis logrado que el espectador fiel al séptimo arte deje de ir a las salas. Teneis que recuperarlo. ¿Qué no se puede competir contra algo que es gratuito? Tampoco se puede arreglar nada desde una silla de una oficina. Habeis ido perdiendolo con el tiempo, cuestionandole y abusando de ellos semanalmente, ya sea por la calidad de las cintas o los precios que parecía artículo de lujo. Si vosotros no quereis arreglarlo, no espereis que lo hagamos nosotros“. Hay que dar un golpe en la mesa, el espectador ya lo está haciendo dejando de ir al cine. Ya va siendo hora de que otros, con más influencias y poder mediatico, hagan algo. Tal vez podría haber sido Bayona pero lo suyo es que todos se unan y hagan algo. Pero eso en España, para unirse y hacer algo por los demás está muy complicado. Sólo lo hacemos para irnos de fiesta y celebrar que la selección española ha ganado un Mundial.

Os toca dar el golpe a vosotros, señoras y señores del cine.

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