Reflexiones desde Donostia 2013 – Primera entrega – La paciencia

Aprovechando hoy que tengo un hueco en mi apretada agenda del Festival de cine de San Sebastián, voy a escribir varios artículos de opiniones. Se me han ocurrido en esos momentos de espera en largas colas para entrar en los pases, cuando me he quedado sin batería y no tenía nada mejor que hacer que el pensar. Serán sólo unas tres o cuatro entregas, nada desorbitado, ni serán extensos. Son cosas que pasan por mi mente y me gustaría reflejarlas en el blog. Tal vez os interese y sepais de lo que hablo o tal vez os aburra y no le encontreis interés. Pareceré un viejo gruñon con los siguientes comentarios pero no quiero serlo, sólo quiero que veais lo que se “cuece” en un festival de cine. Sois libres de dejar comentarios, tanto buenos como malos. Todas las opciones son válidas.

En esta primera entrega os quiero hablar de la paciencia, esa capacidad para soportar con resignación desgracias,trabajos,ofensas,etc., también puede ser la tranquilidad para esperar, otra opción es la lentitud excesiva o, por último, irritar, alterar ,enfadar. Porque como dice aquel dicho, “la paciencia es la madre de todas las ciencias”.

publicofestivalsansebastian2013

 

Paciencia ilimitada la que tiene la ciudad de Donostia con todos nosotros, los periodistas, operadores de cámara, blogueros,… es decir, todo el personal que invade esta maravillosa ciudad, nos pasamos todas las reglas por el forro de la chaqueta y ellos nos responde con amabilidad, no con una sonrisa pero sí con mucha educación, bien estar y nos ayuda si se la pedimos. Yo, que soy del sur, noto una gran diferencia porque los donostiarra son más introvertidos que nosotros, no son tan extrovertidos como nosotros pero desde aquí les doy las gracias por tanta cortesía al desconocido. Gracias.

Paciencia la que van a perder algún día (todavía no se como lo han hecho) el personal que trabaja en el Festival de San Sebastián, teniendo que aguantar borderías, chulerías, prepotencias y malas caras de algunos acreditados, es decir, todo el personal que ha venido a trabajar o ver cine, o las dos cosas, porque ellos, personal de seguridad, de información, porteros, acomodadores, operadores de cabina y un largo etcétera son personas humanas, que cobran por un trabajo y cometen fallos como tú o yo, por lo que si te piden algo amablemente, no le respondas de malas maneras e intenta ayudarles en lo que pueda. Y si no quieres, al menos, no les fastidies. Ya tienen suficiente trabajo para que, encima, se lo compliquemos más.

Paciencia la que debemos de tener algunos (sí, me incluyo) al ver como algunos que tienen pases de prensa cuando algunos hacen lo que quieren porque “son guays”. Si hay una cola kilométrica para una sesión en la que llevas más de media hora esperando, no gusta nada que el típico “attention whore” de turno llegue en el último momento, vea alguien conocido y se meta en la cola como si nada. Entiendo que alguien te haya guardado el sitio pero lo que no puedes hacer es ver a otro conocido más adelante en la cola y largarte. Creo que eso se llama educación y hay gente que no tiene. Algunos pensareis “este tío está envidioso porque como no conoce a nadie, pues se tiene que tragar largas esperas“. No, vuelvo a lo de antes, se llama educación.

– Siguiendo con el anterior punto, paciencia necesitarán esas personas que hacen largas colas, se quedan fuera del pase y ven como algunos que sí han podido entrar se van de la sala a los diez minutos de comenzar la película. Llevo varios días y es cierto. Siempre hay entre dos y cinco personas que, cuando pasan unos minutos del inicio del pase, cogen y se van. Son como funcionarios; vienen, fichan y se van. ¡Y lo peor es que vuelven cuando está a punto de finalizar el pase! Como dijo una portera “si estos que se van tienen que hacer una crónica de la película, apañados están los que la lean“. Gran afirmación de la chica.

Les pido paciencia, si aún tienen, a esas personas que tienen que sufrir como compañeros de asiento no ven la película y se dedican todo el pase mirando el móvil. Si es tan importante, cambiate de asiento, ponte en un lugar donde menos molestes o directamente vete. El resto de la sala te lo agradecerá. Peores son los casos de la gente que no le quita el sonido al móvil y cada minuto le suena. En serio, salte de la sala, y deja al resto en paz. Hay gente que se ha quedado sin ver la película que tú estás desaprovechando, piensa en ellos.

– Y por último, y no menos importante, os pido paciencia a vosotros, lectores, por si veis demasiados tweets sobre el Festival de San Sebastián o pocas noticias de cine pero sólo soy yo, Robe Román, el que lleva todo el peso del blog (subir vídeos, publicar noticias, algunas críticas si se pueden llamar así, análisis de la taquilla,…) y hasta dentro de unos días, cuando vuelva a mis aposentos, no volveré a ser el de antes. Gracias por la paciencia y por leerme.

 

En la siguiente entrega os hablaré de lo que pienso de lo que ha sucedido con Bayona y Wert (entrega de premio, algunos se quejan de que deberían haberle hecho un desplante o criticarlo, otros piensan que ha hecho bien, …).

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