Las claves del éxito de “Ocho apellidos vascos”

Sábado por la noche, colas larguísimas para comprar palomitas y entradas en los cines españoles, el hall lleno de gente de casi todas las edades esperando para entrar a una sala que está llena de basura del pase anterior, con el personal de las exhibidoras desbordados ante la escacez de empleados por los recortes y la falta de previsión de los superiores. Parece el fin del mundo pero no lo es aunque podría serlo; una película española está llenando salas de cines. Hace unos meses parecería un milagro pero “Ocho apellidos vascos” lo ha conseguido. 2,83 millones de euros en su primer fin de semana, el mejor estreno del 2014, apunta a 4,5 millones de euros en su segundo fin de semana y 9,1 millones de euros total en tan sólo diez días. ¿Y cómo lo ha conseguido? Intento explicarlo en varios puntos. Así veo las claves del éxito:

8apellidosvascosbanner

 

– Publicidad en Mediaset. Para mi ha sido clave. Un gol por toda la escuadra a la competencia. La campaña que ha habido desde el grupo dirigido por Alejandro Echevarría (os recuerdo que la productora audiovisual de cine y televisión Telecinco Cinema está detrás de la película) no ha sido tan grande como con “Lo imposible” (que empezó tres meses antes del estreno, coincidiendo con la Eurocopa) o “Las aventuras de Tadeo Jones” (casi en bucle en el canal Boing) pero sí tan acosadora y hasta cansina (ocho canales emitiendo clips y spots un par de veces cada hora durante más de un mes, incluso en sus telediarios, cosa ya habitual también en otros canales) ha sido perfecta para meter a la gente en la cabeza que había que verla sí o sí, aunque te destripara los mejores momentos del largometraje. Si yo tuviera una película española por estrenar, haría lo posible o lo imposible (chiste fácil) para que hicieran una campaña de publicidad en este grupo, me guste o no.

Como le dije a mi pareja mientras esperábamos para ver la película de Emilio Martínez-Lázaro “casi toda esta gente que está esperando con nosotros, aunque no lo reconozcan, ven Telecinco“. Le preguntas a la gente si ven estos canales y te dicen que no o muy pocas veces, sólo cuando hacen zapping, temiendo a que se le juzguen, se les ignore, se le margine y se rían de ellos como si fueran fan de un grupo de música de quinceañeros o peor aún, que pagaran por ver películas en DVD/Blu-Ray/plataformas VOD “cuando puedes verlas gratis por intenné”. Y lo gracioso es que el segundo canal más visto en España (datos de febrero del 2014) y, ojo, que a mi me da igual lo que haga cada uno con su tiempo libre pero esta gente también consume cine (legal y/o ilegal) y hay que tenerlos en cuenta. Mediaset España y Telecinco Cinema lo saben y aquí tienen los resultados.

Y eso se ha notado con el tipo de público que ha asistido a verla, un no habitual que no sabe donde están los cuartos de baños o se asustan al ver el precio del bar/ambigú, que hablan y comentan durante el pase, que ríen y mastican con la boca abierta como si estuvieran en el salón de su casa pero que salen contento del cine y que no dudan en whatsappear a sus amigos/familiares/conocidos que han ido al cine (como algo inaudito) y que están tardando en ir a verla, y que les avise si van que ellos irán otra vez a verla y que es “el peliculón del año”, términos que se repetirán dentro de unas semanas con otras películas de la productora que nos tiene que llegar en los próximos meses. Y eso me lleva al siguiente punto.

– El boca a boca. Da igual que los críticos/periodistas/blogueros de cine la ponga por las nubes o por los suelos, la gente se fía antes de un amigo/familiar/conocido que de estos profesionales. Y si tu amigo/familiar/conocido dice que hay que verla, hay que verla. Y si te dice que no, pues no vas a verla. Tal vez tú no seas de esos pero hay muchos que sí. Muchísimos. Más de lo que crees. En España somos muy de estar a la última, de poder decir y alardear que has hecho o tienes algo que los demás no, de estar a la moda, tener el mejor móvil aunque no llegues a final de mes. Y el poder decir “yo la he visto y me ha encantado. ¿Tú no?” y esa persona irá corriendo a verla/comprarla para poder hacer lo mismo con otras personas y así en cadena. Suena duro y fuerte pero cuando ves y oyes como sale la gente de la sala, no te sorprende tanto.

Un ejemplo que suelo poner es “Días de futbol”, película española que cuando se estrenó, recuerdo que los primeros días no fue nadie a verla en mi ciudad. No eran más de veinte personas en la sala por pase. Al siguiente fin de semana la sala estaba casi llena. ¿La razón? El boca a boca. Mucha gente recomendándola “aunque fuera cine español”. Son detalles tontos pero que influye mucho en los espectadores, más en aquellos que no son habituales de ir al cine, que se piensan mucho en ir ya sea porque no llegan a final de mes o por el pirateo. Da igual la calidad del film pero si te lo recomiendan, será por algo.

– Pajares y Esteso. Sí, has leido bien. Este tipo de cine, habitual a principios de la década de los, con Mariano Ozores detrás de las cámaras en muchas de ellas, protagonizada por estos dos actores, hacía un par de películas al año con un éxito arrollador de recaudación aunque no de crítica. La calidad de las cintas (guiones vacíos, lleno de chistes fáciles y con mensajes fácil, así como en actuaciones reguleras), no eran buenas pero la gente disfrutaba, se reía y volvían a las salas para ver otra película. No me considero fan pero es cierto que me gustan y me lo paso bien. No hay que olvidar que el cine está para eso, para entretener. Actualmente pasa lo mismo. Hay un gran público que prefieren ver comedias antes que dramas, cosas sencillas y no pensar porque “para pasarlo mal y comerme la cabeza, ya tengo mi vida, yo quiero reir, disfrutar, olvidarme de mis problemas“. Les da igual que sea una gran película o no. Quieren desconectar del mundo por un rato.

Treinta años más tarde “Ocho apellidos vacos” podría ser una versión moderna, más cuidada en algunos detalles, con mejores actuaciones que aquellos largometrajes ochenteros pero de igual género. ¿Esto es malo? Por supuesto que no. Hay que hacer cine de todo y para todos. Si el gran público, el que te paga la entrada y las palomitas quiere ver este tipo de películas, ¿por qué no hacer más películas? Mi padre me lo dijo hace poco; “si da dinero, pues haz una secuela/precuela u spin-off. Y si no, haz otra peli con los mismos actores o, por lo menos, mismos guionistas“. Y como bien dijo @_infocine ; “Si estuviéramos en USA ya tendríamos fecha de estreno para Nueve Apellidos Vascos y Untitled Dani Rovira Project.

– El pirateo Sí y no. Me explico. Bien es cierto que la película, en sus nueve primeros días, aún no se ha filtrado por internet; ni TS-Screener ni WebCam-screener ni nada. Y muchos pensarán que algo tendrá que ver con los grandes datos de taquilla de “Ocho apellidos vascos” pero hay que aclararles que es extraño encontrar una película española en internet en sus primeras semanas de proyección. Tardan meses en aparecer. Se suele filtrar cuando ya está disponible en plataformas digitales o en DVD/Blu-Ray. Antiguamente solía haber copias screeners a los días o semanas pero en los últimos años han detenido a los que grababan en los cines españoles (Ejemplo 1, 2 y 3). No significa que se haya extinguido pero sí se ha complicado bastante el asunto, por suerte para las distribuidoras y exhibidores. Sabiendo que va a tardar en aparecer una copia por intertet, no les queda otra a los consumidores de esta forma de películas que ir a las salas exhibidoras para verla.

 

Esas son las principales claves del gran éxito de “Ocho apellidos vascos” que veo y seguro que habrá algún detalle más que se me ha pasado. ¿Estás de acuerdo? Puedes comentarme tu punto de vista tanto en el blog como en Facebook o Twitter.

8 Comments

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *