El Principito: Ver con el corazón

el_principito_poster

Aterriza en las pantallas españolas la que promete ser una de las cintas de animación del año, la recreación del clásico atemporal de Antoine de Saint-Exupery: “El principito”, una historia cargada de enseñanzas que varias generaciones de estudiantes hemos tenido como lectura obligatoria en el colegio o Instituto. No en vano es uno de los libros más conocidos a nivel mundial al estar considerado como una de las grandes obras de la Literatura.

Ésta nueva versión del clásico francés corre a cargo del director Mark Osborne (“Kung Fu Panda”), quien, con ayuda de Irena Brignull en el guión y por supuesto con el argumento original de Saint-Exupery como base, enlaza la historia de una madre extremadamente exigente para con su hija, con la historia tradicional de sobra conocida por muchos. Se nos cuentan tres historias en la película, de las cuales sólo una es la principal, y para que esto quede claro, se separa claramente de las otras a través del empleo de la técnica de animación conocida como Stop Motion (técnica basada en la toma de fotografías, generalmente de un objeto inanimado,fotograma a fotograma).

El resultado de la mezcla de historias y estilos no podría ser mejor. El personaje que es empleado como “llave” para unirlas es el Aviador del cuento, transformado ahora en un entrañable aunque estrafalario anciano que ejercerá de vecino de al lado de madre e hija una vez éstas se mudan de barrio. Él será el particular “Principito” de la pequeña, quien le hará conocer sus peripecias junto a él y todo lo que aprendió a su lado, instalando de ésta forma en la niña aunque sin pretenderlo, la intención de conocer al Principito además de realizar el deseo del anciano.

El espíritu original se mantiene, y quien diga lo contrario (que hay varias voces que lo dicen), es porque no se han leído el libro o simplemente no han entendido el mensaje fundamental del cuento original. Aunque se nos muestran nuevas visiones a través de personajes nuevos, bien para actualizar y modernizar la historia, bien para acercarla a públicos de todas las edades, la lectura sigue siendo la misma, no se pierde pese a la ampliación argumental, y eso es más que meritorio por lo difícil. Si bien es cierto, la nueva vuelta de tuerca a la historia probablemente sea más fácil de comprender en su totalidad por quien ya estaba familiarizado con el original, pero en cualquier caso, tanto quienes ya conocíamos al Principito, el Zorro y por supuesto el aviador, como los que no, todos entenderemos por qué es tan importante “ver con el corazón”, o por qué “lo esencial es invisible a los ojos”, y para lograr entenderlo, es indispensable no renunciar JAMÁS al niño que TODOS llevamos dentro, sea cuál sea nuestra edad.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *