Crítica – Django Desencadenado

Crítica de la nueva película de Quentin Tarantino y protagonizada por Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio, Christoph Waltz, Kerry Washington, Walton Goggins, Samuel L. Jackson, Don Johnson, Jonah Hill y RZA.

 

SINOPSIS

Texas, 1858. Dos años antes de que estalle la Guerra Civil, la vida del esclavo Django se cruza con la del Dr. Schultz, un ex dentista de origen alemán que se gana la vida como cazarecompensas y que precisa de la ayuda de Django para identificar a los hermanos Brittle, unos asesinos a quienes el esclavo conoce bien y que Schultz debe entregar a las autoridades vivos o muertos. El doctor libera a Django, quien ayuda a Schultz a lograr su fin con óptimos resultados. De esta manera, Django consigue que el Doctor le entrene como cazarecompensas y asimismo, le ayude a idear un plan para recuperar a su esposa, Broomhilda quien trabaja en una plantación propiedad de Calvin Candie en Mississippi.

OPINIÓN

Si Tarantino tiene algún don, es el de la reanimación. El espectador puede entrar a la sala bajo de moral, ver cualquiera de sus películas y salir más enchufado que Pocholo en una barra libre.

Si Tarantino tiene alguna virtud, esa es la honestidad. Porque da lo que promete y siempre lo da todo. Sabe bien cuál es su papel y no juega a ser otra cosa que no sepa ser. No hay farsa, solo entusiasmo.

‘Django unchained’ no defrauda: hay acción, risas, ingenio, maldad, sangre fresca y numerosas secuencias brillantes. Todo ello envuelto con un exquisito gusto musical. En general: una muy buena película. En particular: una discreta película de Tarantino, el Tarantino de siempre, sí, pero no el mejor.

En muchos aspectos la nueva cinta no es tan nueva porque se asemeja demasiado a ‘Inglorious basterds’. El déjà vu se hace presente tanto en el personaje de un Christoph Waltz que camina a sus anchas (lo mejor de la película, junto a los breves Leonardo Di Caprio y Samuel L. Jackson) como en la trama, sus giros y el desenlace.

Visualmente continúa siendo fascinante, poderoso y devastador. Todos sabemos que Tarantino juega en otra división y él, que sabe que lo sabemos, tira de fórmula casera e infalible para entretenernos sin mesura. Lo que pasa en ‘Django unchained’ es que todo nos suena más familiar que de costumbre.

A Jamie Foxx le faltan carisma y anchuras en un papel protagonista cuyo conflicto da para más. El tramo final de la cinta resulta excesivo por estirado y previsible. Quentin se recrea en una historia que puede contarse con media hora menos, pero la duración es innegociable con un yonqui de la dirección.

El cinéfago por excelencia nos tiene demasiado bien acostumbrados y para una vez que pone el piloto automático, pretendemos ponernos tiquismiquis y exigirle algo tan inexigible e injusto como la brillantez eterna.

Un gran director es aquel que puede darse el lujo de versionarse a sí mismo para evitar el desastre. Tarantino reinterpretándose a sí mismo puede gustar menos, pero ese menos sigue siendo mucho. Y muy bueno.

 

NOTA: 8

LO MEJOR: Waltz está inmenso sacando punta al mismo personaje de siempre. Su soltura es envidiable y parece imparable. Una vez desaparece de pantalla, la película se resiente. La música, la violencia y el humor vuelven a estar en perfecta sintonía. La historia entretiene sin amagos.

LO PEOR: Quizás esta cinta es la más previsible de la era Tarantino. La receta ya ha sido cocinada antes y aunque gusta, ya no sorprende. Jamie Foxx no tiene suficiente peso actoral como protagonista. Apenas cambia de rostro en las escenas que más se le exige. El final está demasiado alargado.

 

Gracias, Sony Pictures Releasing de España S.A

15 Comments

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *