Crítica – Con derecho a roce

Crítica de la comedia romántica del 2011 protagonizada por Mila Kunis y Justin Timberlake.

 

SINOPSIS

Una joven cazadora de talentos de Nueva York convence a un potencial nuevo empleado a que acepte un trabajo en la Gran Manzana. A pesar de la atracción que sienten el uno por el otro, ambos se dan cuenta de que representan todo aquello de lo que huyen en una relación y deciden dejar todos los sentimientos a un lado y mantener una relación estrictamente en el plano físico.

 

OPINIÓN

Las relaciones. Sus inquietudes. Sus procesos. Sus verdades y sus mentiras. Y el sexo, sobre todo el sexo. Todo ello puede ser muy divertido si te dejas de complejos y demás gilipolleces. En ‘Friends with benefits’ hay algo de eso reflejado, pero sin demasiado acierto.

La mecha del filme prende a buena velocidad a través de un toma y daca de réplicas y contrarréplicas más o menos ocurrentes. La rápida transición entre escena y escena hace que la digestión sea menos pesada y más llevadera. La química entre sus protagonistas contagia de inmediato al espectador más cauto creando cierta empatía con unos protagonistas infinitamente mejor escritos que los secundarios.

Porque si esta no es otra comedia romántica del montón, parte de culpa la tienen Justin Timberlake y Mila Kunis, dos actores en absoluto estado de gracia. Y aunque siempre es un placer tener a Patricia Clarkson y Richard Jenkins dentro del casting, duele un poco verlos asumiendo papeles tan mediocres. El caso de Woody Harrelson es harina de otro costal: no sabemos si cada día es más perfecto o más caricatura de sí mismo. En cualquier caso es una de las pequeñas joyas de esta película, aunque sea en minúsculas dosis que no siempre funcionan.

Dicen que lo que bien empieza bien acaba, pero parece que Will Gluck (que antes dirigió las infumables ‘Easy A’ y ‘Fired up’) no tiene bien aprendida la lección. Porque lo que comienza como una prometedora y exitosa huída de los más sobados tics del género de la comedia romántica acaba con una sucesión de flojísimos gags que no parece tener fin ni salida fácil.

‘Friends with benefits’ se apaga a marchas forzadas, peca excesivamente de ‘buenrollista’ y resulta previsible hasta causar vértigo. A mitad del segundo acto sufre una caída casi irreparable por culpa de alguna escena vulgar y gratuita que nada aporta. Y digo casi porque en ocasiones parece resucitar, pero qué va: sólo son los últimos coletazos de un suicidio que a ninguno nos apetecía ver. El final (que se espera como agua de Mayo) es tan ñoño y patético como esperábamos, no como queríamos.

Podría decir que os va a gustar. Pero prometer por prometer no es cosa de críticos sino de políticos. Además se me da fatal mentir. Es cierto que no te darán ganas de cortarte las venas, pero puedes llegar a querer cortárselas al de al lado.

Un apunte: parece que Hollywood esté en deuda con el rol que ha dado a la mujer en la Historia del Cine. Si en el cine clásico le fue asignada el papel de mojigata que vive a merced del hombre de sus sueños, ahora se le reivindica constantemente como una líder sin debilidades que goza de un sentido del humor tan escatológico como el del hombre y de la misma libertad para tirarse sin escrúpulos a todo lo que se mueve.

Aclarando, que es gerundio: la mujer está representada de igual a igual, pero no con el hombre sino con lo más bajo e insolente del ser humano. El cine debe ser acorde con los tiempos que corren, de acuerdo. Sólo como sugerencia: también podría servir para mirarnos en él, e incluso para salvarnos de su inercia.

 

NOTA: 4

LO MEJOR: La pareja protagonista formada por Timberlake y Kunis es química pura y dura. La velocidad y la calidad en ciertos diálogos logran mantener la esperanza. Se agradece el cuidado con los créditos iniciales y, sobre todo, los finales.

LO PEOR: La poca habilidad de un director que convierte una comedia muy atractiva en otro romance aburrido, soso y carente de interés. Las citas a modo de ‘homenaje’ a ciertos personajes o series ni están bien traídos ni merecen demasiada atención. La banda sonora tampoco ayuda mucho.

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