Crítica – Ayer no termina nunca

Película dirigida y escrita por Isabel Coixet protagonizada por Candela Peña y Javier Cámara que ha inaugurado la sección oficial y el Festival de Málaga del 2013.

 

SINOPSIS

Se sitúa en un futuro cercano, en concreto en 2017, para explorar las consecuencias de la crisis en el seno de una pareja.

OPINIÓN

Me ha dejado bastante frío e incluso con sabor agridulce “Ayer no termina nunca” y no por las actuaciones, en el que unos formidables Candela Peña y Javier Cámara demuestran, una vez más, lo grandes actores que son, si no porque la película, tras un comienzo interesante pero enigmático, se diluye al final logrando en el espectador que se desinterese de la historia.

Tras un inicio donde vemos y oimos la situación de España en un hipotético pero más que posible 2017 (en el que Coixet aprovecha para soltar algunas “indirectas” a la situación actual), nos muestra a dos personajes que tienen una cita. No nos facilita datos pero ellos mismos nos lo irán diciendo durante el metraje ya que estará centrado en su historia en común y de cómo la crisis de un pais les afecta directamente, de la decisión de quedarte en un mal pasado o avanzar para lograr un futuro mejor. El problema que tiene la cinta es que tiene un ritmo lento y pausado, y para algunos hasta soporífero, el al pasar los minutos parecen horas. Y no ayuda cuando conoces lo que les ha sucedido, la razón por la que están en ese lugar y los verdaderos motivos, ya que comienzas a desinteresarte de la película y, aunque queden unos minutos para que acabe, tú ya estás pensando en irte a hacer otra cosa, dandote igual como acaben ellos.

Pero tranquilos, que no todo es malo. Es una delicia ver a Javier Cámara y Candela Peña, en la que, gracias a la química que hay entre ellos (que ya pudimos ver en “Torremolinos 73”) hacer unas interpretaciones magistrales. Son los que sostienen el largometraje y, aparte de lo que he comentado antes, son los que la salvan el film. Un detalle que me han gustado es el montaje paralelo (en verdad es llevarnos a los pensamientos que tienen los protagonistas) que abunda al principio y que le da más dinamismo (e incluso algunos momentos graciosos en momentos serios) pero que desaparece (más que nada porque dejan de pensar y expresan directamente lo que siente) y eso se nota. Otro detalle es el de la cámara no está en un trípode, dandole más realismo a la escena, así como que estamos con ellos viendo y oyendo lo que dicen, así como esos planos que, sin decirnos nada, nos dice mucho.

En fin, podría haber sido una mejor película.

 

NOTA = 5

LO MEJOR = Las actuaciones.
LO PEOR = Ritmo lento. El final te deja indiferente, cuando debería de ser lo contrario.

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