Crítica – Alabama Monroe

Crítica sobre una de las candidatas al Oscar como mejor película de habla no inglesa en el 2014 dirigida por Felix Van Groeningen y protagonizada por Veerle Baetens, Johan Heldenbergh, Nell Cattrysse, Geert Van Rampelberg, Nils De Caster, Robbie Cleiren, Bert Huysentruyt, Jan Bijvoet y Blanka Heirman.

 

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SINOPSIS

Historia de amor entre Elise y Didier. Ella tiene una tienda de tatuajes, él toca el banjo en una banda. Es amor a primera vista, a pesar de sus diferencias. Él habla, ella escucha. Él es ateo y un ingenuo romántico. Ella tiene una cruz tatuada en el cuello, y tiene los pies en el suelo. Su felicidad se completa con el nacimiento de la pequeña Maybelle. Por desgracia la niña enferma a los seis años. Sus padres reaccionan de forma muy diversa.

 

OPINIÓN

Película belga de una intensidad admirable y con una dramática historia que consigue atraparte y emocionarte hasta en lo más hondo. La elegancia en el trato de temas desgarradores, como son la enfermedad de una pequeña de 6 años, y el dolor que lleva a la culpabilidad, la desesperación y al peor de los desenlaces, hacen que lo que podría ser un telefilm propio de la sobremesa, se convierta en una película digna ganadora de un óscar, aunque no llegara a conseguirlo.

La historia gira en torno a Didier y Elise que, tras un flechazo, inician una relación sentimental que se nutre de la música que hacen juntos y del amor que se profesan y que traspasa la pantalla. Fruto de ese amor nace Maybelle que cae enferma. El punto de partida ya te hace ver que no va a ser fácil llegar al final sin usar el pañuelo y así es. Pero todo se vuelve más duro cuando, tras el fallecimiento de la pequeña, los padres intentan seguir, luchar y salir adelante, cosa que no será nada fácil.

La música está presente de principio a fin y le da el toque perfecto para que caigas rendido a los pies del director, guionistas y actores. El country – y más concreto el bluegrass – ayuda como hilo conductor puesto que, a través de la letra de las canciones, los protagonistas se declaran, se hablan y expresan todo lo que llevan dentro. Muestra de ello es la escena final en la que la música es la única y gran protagonista.

Considero que la belleza de la película se basa en que, a pesar de partir de un planteamiento simple y desolador, no cae en el amarilllismo y consigue emocionar al espectador por su calidez, su ternura y su buen hacer.

 

NOTA: 7

LO MEJOR: La banda sonora y las grandes actuaciones.
LO PEOR: Película para pasar un mal rato y quizás por ello solo la ves una vez.

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