Burton: El (in)discutible encanto de lo tétrico

Éste fin de semana se estrena en las pantallas españolas al igual que en las de tantos otros países: “El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares”, película dirigida por Tim Burton (Alicia a través del espejo, La novia cadáver, Charlie y la fábrica de chocolate…) Se trata de la adaptación de la novela de Ransom Riggs del mismo título. La elección de argumento no podía ir más en consonancia con el particular gusto de Burton por las historias sobre personajes diferentes, que por un motivo o por otro no encajan en la sociedad.

Una vez más, nos encontramos frente a un relato sobre seres muy particulares, aunque entrañables, que en ésta ocasión, se han visto obligados a vivir alejados de la sociedad y de los seres “normales” debido precisamente a que sus diferencias pueden ser absolutamente nocivas para ellos mismos así como para quienes les rodean. Y, una vez más, la lectura final o una de ellas, sería que lo diferente no tiene por qué ser malo; al contrario, lo que te diferencia es lo que te hace único y especial.
Sin embargo, salvo los protagonistas y la tierna historia del niño que ha crecido con las historias sobre un orfanato en el que habitan niños muy peculiares junto a su no menos peculiar cuidadora, historias que le contaba su abuelo, quien muere en extrañas consecuencias; salvo la diferencia argumental, estamos ante más de lo mismo: Historia sobre personaje que no encaja en su mundo y que de repente encuentra su verdadero lugar en otro sitio, todo esto contado con mucho toque gótico-siniestro a modo de decoración. Burton es Burton una vez más, desde los primeros segundos del metraje hasta los créditos finales. Ojo, no es crítica, los fans del director recibirán su nuevo producto con los brazos abiertos y seguro que el resultado no les defraudará, pero no esperen sorpresas, porque ya no hay lugar para ellas.

La principal pega no es la historia en sí, ni tampoco la forma de contarla, ya que siendo sincera, sólo el particular toque del director podría hacerla tan cercana. La pega es que todo el metraje es un recordatorio constante de la filmografía del director: Big Fish (toda la cinta parece un homenaje a ésta película), Alicia a través del espejo, Frankenweenie… Cualquiera que conozca un mínimo de la filmografía de Tim Burton, seguro puede sacar algún otro “parecido razonable” con cualquiera de sus otras obras, seguro. Quizá en detalles insignificantes, es verdad; aun así, el “auto-plagio” está más que presente. Pero además, la cinta no sólo guarda muchas reminiscencias “made in Burton”, sino que también tiene toques de otras películas conocidas, como Harry Potter o Tiburón, entre otras.

Si eres fan del cine de Burton, te encantará. Es más de lo mismo, sí, pero no deja de ser una fábula encantadora, moraleja incluída, con puntos muy positivos a su favor, como la fotografía, los efectos especiales o el reparto (las interpretaciones de Eva Green y Samuel L. Jackson son intachables).

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